Introducción

 




que bonito es leer un mensaje bien escritoNada habla mejor de una persona que su manera de actuar, pensar, hablar y escribir.

Escribir y hablar son dos acciones que últimamente están enfrentadas a las nuevas tecnologías. En realidad, la televisión, los mensajes de texto… están influyendo en la forma de hablar y escribir de las personas.

Hablar y escribir correctamente nos ayuda a transmitir lo que sentimos y opinamos. Sin embargo, el lenguaje no es el único instrumento normal de comunicación. Hoy en día, los avances en la tecnología han hecho posible la comunicación a través de otros medios como son la radio, el móvil o el ordenador.

Debemos utilizar correctamente el lenguaje para comunicarnos mejor con los demás. Hablar y escribir correctamente demuestra respeto hacia las personas a las que nos dirigimos; demuestra respeto por uno mismo; evita malas interpretaciones del mensaje que queremos transmitir; demuestra tener cultura; demuestra que una persona se siente orgullosa de sus conocimientos y se consigue mayor atención por parte de las personas que nos escuchan.

Escribir y hablar bien es gratis; no hacerlo puede costar un empleo, una nota baja o dejar de ser admirado por alguien.

La mala escritura es un enemigo silencioso; la gente te lee, mira el error, piensa mal de ti, pero no te dice nada.

Hay que esforzarnos por escribir y hablar bien; no dañemos nuestro idioma.

Es necesario hablar y escribir correctamente en muchas profesiones y oficios y no hacerlo puede ser un gran obstáculo en el mundo laboral.

Hablar y escribir bien nos hace sentir orgullosos de nosotros mismos y hacerlo incorrectamente nos resultaría vergonzoso.

Escuchar hablar a una persona que tenga como cualidades la fluidez verbal, la elocuencia, un agradable tono de voz, que lleve el ritmo y las pausas adecuadas al expresarse es un verdadero deleite y aún más si cuenta con un gran conocimiento del tema tratado. Este mismo impacto que tiene la buena oratoria lo tiene la escritura ante los ojos del lector.

Quien haga buen uso del idioma en sus dos máximas expresiones da muestra de su cultura, nivel intelectual y asertividad.

En caso contrario si se incurre en errores de pronunciación, de ortografía o mal uso de las palabras, es el más claro efecto de la falta de conocimiento, educación y dedicación.

Primero hay que aprender bien nuestro idioma, antes de hablar otro. Debemos tener cuidado con nuestro idioma al hablarlo, escribirlo, en tareas escolares, en trabajos, mensajes de texto, tesis, notas, etcétera.

El lenguaje que utilizamos no solamente refleja nuestro grado de cultura y educación, sino el interés que ponemos en lo que queremos expresar.

Creemos que el peor enemigo de un gobierno corrupto es un pueblo culto, y que escribir y hablar bien no solamente hace a las personas más cultas, sino más interesantes.

También pensamos que si te gusta la ortografía, eso sugiere que sabes poner las cosas en su lugar, que eres digno de confianza, porque quien cuida hasta la forma correcta de escribir una palabra, sin duda sabrá respetar aspectos más importantes de la vida.

Nadie va a morir por no escribir o hablar bien, pero esta habilidad es un reflejo de la educación, un valor cuya ausencia se encuentra detrás de un buen número de problemas.

No saber hablar y escribir bien no es malo, se puede arreglar. Lo verdaderamente malo es que te dé igual o no quieras aprender.

El título profesional es un adorno si tu ortografía, vocabulario y comportamiento son vulgares y corrientes.

Las palabras han hecho revoluciones, puentes y caminos. Han logrado que la gente se enamore o se odie. Por eso hay que tener cuidado al decirlas y escribirlas.